Reporte Mundial de la Felicidad 2022

La felicidad en México va en picada. Recién fue publicado el Reporte Mundial de la Felicidad 2022. Te comparto mi resumen.

Salió el Reporte Mundial de la Felicidad 2022. Este es el décimo año consecutivo en que la Organización de Naciones Unidas (ONU) hace un análisis extenso de los niveles de felicidad global y de la calidad de vida.

En el reporte de la ONU podemos ver la jerarquización de 146 países de acuerdo con su nivel promedio de felicidad. Estos resultados provienen de la Encuesta Mundial de Gallup y muestran estabilidad o cambios de un año a otro, así como los factores que más contribuyen a la felicidad promedio en cada país.

La investigación es muy completa. Además de ver el “ranking” de los países según su felicidad, explica las razones detrás de los resultados y dedica un espacio importante para explorar a fondo temas en particular.

Este año, el reporte explora cinco temas diferentes: (1) la felicidad, benevolencia y la confianza durante el COVID-19; (2) tendencias en el concepto de progreso y bienestar; (3) uso de redes sociales para capturar emociones antes y después del COVID-19; (4) bases biológicas de la felicidad y; (5) balance y armonía.

Ranking de la felicidad

El indicador para medir la felicidad o el grado de satisfacción con la vida es la Escalera de Cantril. Los participantes evalúan su vida en una escala del 0 al 10, donde 0 es la peor vida posible y 10 es la mejor vida posible.

Para explicar las diferencias en los niveles de felicidad de las naciones se utiliza un índice compuesto por seis elementos: Producto Interno Bruto (PIB), expectativa de vida sana, relaciones sociales, libertad, generosidad y ausencia de corrupción.

Te comparto algunos de los resultados que me parecieron más interesantes del reporte.
Al igual que el año pasado, aunque que la tristeza y la preocupación registraron incrementos significativos, la satisfacción con la vida y el ranking de la felicidad se mantuvieron relativamente estables. Al parecer, el nivel de felicidad ha sido resiliente frente al COVID-19.

Finlandia es el país con el nivel de felicidad más alto por quinto año consecutivo; mientras que Afganistán, el país con el nivel más bajo. En el continente americano, Canadá ocupa la posición número 15 y Estados Unidos la 16.

Los países en los primeros diez lugares son: Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suiza, Holanda, Luxemburgo, Suecia, Noruega, Israel y Nueva Zelanda.

Todos estos países tienen valores altos en las seis variables que fomentan el bienestar a nivel país: ingreso, expectativa de vida sana, relaciones sociales, libertad, confianza, generosidad y ausencia de corrupción.

De los latinoamericanos, Costa Rica es el mejor país con la posición número 23 (el año pasado estaba en la posición 16). El caso de Costa Rica es muy interesante, pues logran ser felices con un uso más eficiente y sustentable de sus recursos ambientales.

Felicidad, Benevolencia y Confianza

Los datos de 2021 confirman los hallazgos del año anterior con respecto a la resiliencia en la felicidad promedio aún ante la presencia del COVID-19. Aunque, en el caso de los jóvenes, la satisfacción con la vida ha disminuido. La preocupación y el estrés han aumentado: un 8 % en 2020 y un 4 % en 2021 en comparación con los niveles previos a la pandemia.

Uno de los efectos positivos que ha tenido la pandemia es el incremento global en la generosidad. En todo el mundo, la proporción de personas que han donado dinero a organizaciones de beneficencia, ayudado a extraños y hecho trabajo voluntario ha aumentado.

Las conexiones fuertes y benevolentes de la comunidad, así como la confianza en las instituciones publicas son factores fundamentales en la implementación exitosa de estrategias en el manejo del COVID-19.

Tendencias en el concepto de progreso y bienestar

En lo personal, este apartado me gustó mucho. Me remonté a los inicios de mi carrera profesional, cuando el estudio científico de la felicidad recién comenzaba y había poca evidencia disponible con respecto a sus ventajas. Recuerdo lo difícil que era iniciar una conversación con empresas sobre la importancia de atender la felicidad de sus colaboradores.

La felicidad ha ganado un papel preponderante en la agenda mundial en la educación, las empresas y el diseño de políticas públicas.

De acuerdo con el reporte, el interés se manifiesta en la cantidad de veces que aparece esta palabra en publicaciones, en el incremento de investigaciones, en el número creciente de académicos estudiando el tema en todo el mundo. Y, lo que es más importante, la inclusión de mediciones de felicidad en los indicadores de progreso a nivel nacional. El producto interno bruto está dejando de ser la referencia exclusiva para medir el avance de un país. Esta tendencia al alza en el interés por entender la felicidad parece apuntar a una nueva definición de progreso y bienestar. Una más basada en cómo se sienten las personas.

La pandemia parece haber tenido un impacto fuerte en la redefinición de lo que las personas consideran verdaderamente importante para tener una buena vida y en cómo la sociedad puede de manera colectiva aportar al bienestar.

Redes sociales para capturar emociones

Las personas expresamos cómo nos sentimos en nuestras redes sociales. Estas plataformas en convirtiéndose en una especie de medidor del pulso emocional del planeta. Nos permiten identificar tendencias en los sentimientos de la humanidad y el impacto que tienen ciertos eventos en nuestro bienestar. Increíble, ¿no?

Un análisis de Twitter en 18 países, por ejemplo, mostró que los niveles de ansiedad y tristeza tuvieron incrementos fuertes, que siguen de cerca a los resultados de encuestas y que son congruentes con la evolución de la pandemia.

Biología de la felicidad

Desde sus inicios, el estudio científico de la felicidad ha explorado el papel de la genética en la felicidad de las personas. Una de las primeras inquietudes en este tema giraba alrededor de la idea de si una persona nace feliz. En otras palabras, si la felicidad es un rasgo con el que venimos de fábrica.

Afortunadamente, no toda nuestra felicidad depende de nuestros genes. La felicidad también depende de lo que hacemos y pensamos todos los días, de nuestros hábitos y conductas.

¿Hacia a donde va la ciencia en términos de la biología de la felicidad?

Nuevos estudios exploran procesos en nuestro cuerpo como la producción de serotonina y cortisol. Un dato interesante muestra que la actividad crónica del sistema inmune está relacionada con niveles bajos de bienestar.

Estudios sobre el genoma humano muestran que la influencia genética viene de los efectos acumulados de diversas variantes genéticas. La ciencia está en busca de un puntaje que resuma este efecto en el fenotipo de una persona -conjunto de características o rasgos observables de un organismo- para entender cual es la predisposición genética para un cierto rasgo y utilizarlo como predictor. Esto me hace pensar que en algunos años, será posible modificar la genética individual en favor de la felicidad.

Balance y Armonía

Por primera vez en 2020, la encuesta mundial de Gallup incluyó preguntas para explorar los conceptos de equilibrio y armonía. De acuerdo con los resultados, las experiencias de equilibrio, paz y calma son más frecuentes en los países occidentales; la mayoría de las personas en el mundo prefieren una vida tranquila a una vida emocionante y, tanto la paz como el balance contribuyen positivamente a la satisfacción de vida.

Ahora…

¿Qué pasó en México?

México viene en franca caída. Cayó del lugar número 23 en 2019, al 36 en 2020, y al 46 en 2021. Es importante resaltar que este dato toma en cuenta el promedio de los últimos tres años, que es el periodo de tiempo que el reporte utiliza para hacer el ranking mundial.

La caída en la felicidad promedio de los mexicanos ha sido brutal en los últimos tres años. ¡Hemos perdimos 23 lugares entre 2019 y 2021! Nuestro país está moviéndose a la velocidad de la luz en la dirección equivocada.

La felicidad ha sido medida de manera consistente desde hace más de 15 años. Esto permite observar tendencias en la felicidad promedio de los habitantes de diferentes países. Mirando hacia atrás, ¿Qué ha pasado con la felicidad en México?

México se encuentra dentro de la lista de los 10 países con las mayores caídas en la felicidad en la comparativa de 2008-2012 a 2019-2021. Nos acompañan en este resultado Líbano, Venezuela, Afganistán, Lesoto, Zimbabue, Jordania, Zambia, India, México y Botswana.

Como mencioné al inicio, el indicador para medir la felicidad o el grado de satisfacción con la vida es la Escalera de Cantril. Los participantes evalúan su vida en una escala del 0 al 10, donde 0 es la peor vida posible -el peldaño más bajo- y 10 es la mejor vida posible -el peldaño más alto. Los mexicanos nos movimos hacia abajo en la escalera. Hicimos una evaluación de nuestra vida menos favorable en comparación con los tres años anteriores.

He leído el Reporte Mundial de la Felicidad desde que fue publicado por primera vez en 2012. En ese año, México apareció en el lugar número 24 de entre más de 150 países. En 2013 ocupamos el lugar 16 y en 2015 el lugar 14. Me gustaba sorprender a mi audiencia con este dato. En 2016 caímos a la posición 21, en 2017 a la 25. Los mexicanos estamos perdiendo la felicidad. Los últimos tres años a pasos agigantados.

Esta tendencia grita que en México no estamos haciendo las cosas bien. Deja mucho que desear el liderazgo de nuestros gobernantes. La incompetencia, la destrucción de valor, la negligencia, la ignorancia, la desigualdad y la corrupción están deteriorando nuestro bienestar.

¿QUÉ sigue?

Nos toca ocuparnos de nuestra propia felicidad, al mismo tiempo que nos involucramos e incrementamos nuestra participación ciudadana. Nuestra propia indiferencia está acabando con la felicidad en nuestro país. Estos datos no mienten.

Es muy importante volvernos muy intencionales en la creación de nuestra propia felicidad. Piensa: ¿Qué te hace feliz y cómo puedes integrar más de eso a tus días?, ¿Qué puedes hacer tú para cuidar y crear tu propia felicidad?

Uno de los resultados más maravillosos de la ciencia de la felicidad es que cuando las personas nos sentimos bien, felices y satisfechos con nuestras vidas funcionamos mejor, ponemos nuestros mejores recursos personales al servicio de quienes nos rodean y suceden cosas buenas.

Hoy, más que nunca, nuestro mundo necesita personas felices y conectadas con su propósito, necesita que tú trabajes en tu propio bienestar, practiques la generosidad y contribuyas al bienestar de los demás.

Nicole Fuentes

Nicole Fuentes

Durante 22 años, transformar el conocimiento científico, la investigación y la teoría en herramientas prácticas y accionables para ayudar a las personas a tener un vida individual y profesional más feliz y con propósito, ha sido mi enfoque y zona de genialidad.

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